jueves, 4 de septiembre de 2008

El salto

Somos como caballos sin memoria
somos como un caballo
que no se acuerda ya
de la última valla que ha saltado.

Venimos corriendo y corriendo
por una larga pista de siglos y obstáculos
de vez en vez, la muerte...
¡El salto!

y nadie sabe cuántas
veces hemos saltado
para llegar aquí, ni cuántas veces salaremos
para llegar a Dios que está sentado
al final de la carrera
esperándonos.

Lloramos y corremos,
caemos y giramos,
vamos de tumbo en tumba
dando brincos y vueltas entre pañales y sudarios.


León Felipe











2 comentarios:

Anónimo dijo...

A veces me siento un caballo corriendo sin rumbo fijo, otras veces pataleando y otras veces muy decidido.
Muxu

Anónimo dijo...

lo unico que hacemos es saltar y saltar intentando buscar nuestro lugar.

Un abrazo