
El joven Mahmoud solo fue a las escuelas primaria y secundaria árabes. Después de terminar la enseñanza secundaria se trasladó a Haifa para trabajar en periodismo. Cuando, con motivo del segundo aniversario de la creación del Estado de Israel, el director de su colegio se lo pidió, Darwish compareció delante de un micrófono por primera vez en su vida y leyó un poema dedicado a un niño judío. En este poema el futuro poeta palestino decía:
- “Tú puedes jugar al sol cuando quieres y tener juguetes, pero yo no puedo. Tú tienes una casa y yo no tengo ninguna. Tú tienes fiestas y yo no tengo ninguna. ¿Por qué no podemos jugar juntos?”
Entre 1961 y 1969 y por causa de su escritura y sus poesías Darwish fue encarcelado varias veces. Esto no le impidió recitar y publicar poesía, a pesar de la oposición de los militares israelíes. En 1961 se afilió al Partido Comunista Israelí y permaneció activo hasta que se fue de Israel definitivamente en 1971.
3 comentarios:
Mi estimado Kilimak, imagino que los israelitas siguen tranquilos derramando sangre, al parecer no les duele el olor de la sangre ni saben que la tibieza de la sangre derramada es maldición para su tierra.
Muy triste por la realidad.
Es muy triste que un pueblo que ha sufrido tanto sea capaz de causar tanto dolor a los demás.
Muxus desde Andalucía. Y gracias por tu visita a La Arbonaida.
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